
Pedir un pago antes de la cita suele dar pena. Muchos negocios prefieren arriesgarse a una silla vacía antes que parecer desconfiados. Pero bien comunicado, cobrar al reservar no se siente como desconfianza: se siente como un negocio organizado que respeta el tiempo de todos.
Cobrar al reservar protege tu tiempo
Cuando una clienta reserva una sesión larga, estás bloqueando horas de tu agenda y, muchas veces, preparando productos o una cabina solo para ella. Un pago al reservar hace que esa cita tenga el mismo compromiso de los dos lados.
Tres formas de pedirlo sin que suene raro
- Pídelo en el momento de reservar, no después por chat. Si es parte del proceso, nadie lo toma personal.
- Explica para qué es en una línea: "Este pago asegura tu espacio y se descuenta del total".
- Ofrece métodos que tus clientes ya usan: PSE, Nequi, Bancolombia o tarjeta.
Si el pago es parte del proceso de reserva, deja de ser una conversación incómoda.
Porcentaje o monto fijo
Un porcentaje funciona bien cuando tus servicios tienen precios muy distintos. Un monto fijo es más fácil de entender cuando casi todo cuesta parecido. En Lumi eliges cualquiera de los dos, o no pedir pago al reservar.
Lo importante es que la regla sea clara, esté escrita en tu política de cancelación y se aplique igual para todos.

